La parroquia Juan Bautista Aguirre, conocida como La T de Daule, vivió este viernes una de las jornadas más dolorosas de su historia reciente. Familiares, amigos y cientos de ciudadanos dieron el último adiós a los ocho jóvenes que desaparecieron el pasado 31 de mayo y que fueron encontrados sin vida varios días después en la vía Jujan–Babahoyo.

Según la información conocida hasta el momento, los jóvenes salieron de Daule con destino a Milagro y desde entonces se perdió todo contacto con ellos. Su desaparición generó una intensa búsqueda por parte de sus familiares, quienes durante varios días recorrieron diferentes instituciones y solicitaron ayuda a las autoridades para conocer su paradero.

La angustia aumentó cuando, días después, fueron hallados varios cuerpos dentro de sacos de yute abandonados a un costado de la vía Jujan–Babahoyo. Posteriormente se confirmó que correspondían a los ocho jóvenes reportados como desaparecidos.

Los familiares tuvieron que enfrentar una dolorosa odisea para lograr la identificación de las víctimas. Durante varios días recorrieron morgues y centros forenses de Babahoyo, Milagro y Guayaquil en busca de respuestas. La incertidumbre terminó cuando las autoridades confirmaron oficialmente las identidades de los fallecidos, una noticia que provocó conmoción y dolor en toda la comunidad dauleña.

La noche del jueves 4 de junio, los ocho féretros llegaron en caravana hasta Daule, donde fueron recibidos por familiares, vecinos y amigos que acompañaron la velación hasta altas horas de la madrugada. Entre lágrimas, flores, velas y oraciones, la comunidad rindió homenaje a quienes eran considerados jóvenes trabajadores, agricultores y personas muy apreciadas en el sector.

Finalmente, este viernes 5 de junio, los cuerpos de Ariel Stalin Ponce Vera (20 años), Anthony Eduardo Martínez Sánchez (23), Juan Carlos Martínez Sánchez (24), Yeremi Aristides Castro López (24), Ricardo Arturo Castro Bajaña (28), Jackson Geral Castro Oramas (17), Roy Miller Martínez Bajaña (15) y Andy Santiago Sáenz Figueroa (31) fueron trasladados al camposanto de su tierra natal para recibir cristiana sepultura.

Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer este múltiple crimen y capturar a los responsables, el dolor sigue presente en cada rincón de La T de Daule. La tragedia no solo deja ocho familias destrozadas, sino que también refleja la grave crisis de violencia e inseguridad que golpea al Ecuador. Ocho jóvenes salieron de sus hogares con sueños y proyectos por cumplir, pero nunca regresaron. Hoy descansan bajo tierra, mientras un país entero exige justicia y respuestas.